Sobre todo en aquellos sectores más vulnerables como minería o agricultura.Es asi mismo una ocasión para honrar a quienes han fallecido a causa de accidentes o enfermedades derivadas de su quehacer profesional, y renovar esfuerzos en buscar mecanismos al interior de las empresas para reducir y/o eliminar estos accidentes de las mismas.
Se estima que cada año cerca de dos millones y medio de hombres y mujeres mueren a causa de accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo. Cada tres minutos, en algún lugar del mundo, una persona muere en un accidente del trabajo o debido a una enfermedad profesional. La agricultura (sector que emplea a la mitad de la mano de obra mundial), la minería, la pesca comercial y la construcción son los principales sectores profesionales de alto riesgo. Las sustancias tóxicas matan a más de 300,000 trabajadores por año. El amianto se cobra por sí solo el tercio de estas víctimas. En Europa, entre 50 y 60 por ciento de los días de trabajo perdidos se deben al estrés. En varios países, los costos de indemnización de los trastornos músculoesqueléticos constituyen la carga financiera más importante. Así pues, se pierde aproximadamente 4 por ciento del producto interior bruto mundial debido al costo, generado por los accidentes, decesos y enfermedades, de las ausencias al trabajo, el tratamiento de las enfermedades y las prestaciones de invalidez y sobrevivientes.