En la biblia
dice que la guerra contra la corrupción se gana con sabiduría, pero vemos
siempre a los instructores militares en el Perú, hacerles marchar a pelotones
haciéndoles gritar palabras groseras a
los soldados, las palabras groseras pertenecen a los corruptos de los
petroaudios, o a los delincuentes en los penales, etc. Pero el entrenamiento
físico, las estrategias y palabras sanas
de victoria son para los sabios y valientes que ganan la guerra a los
corruptos.