La mayoría
de las autoridades de Corea del Sur, honran a DIOS, y el Señor les da su favor
y bendiciones, mientras que; Ollanta Humala, en el Perú, recibe en palacio al roquero
diabólico, o en otras oportunidades a los demonios de danzantes de tijeras,
¡acaso no es por eso que le va mal hasta en las operaciones militares en el
vrae!