La potencia
de una nación no es por el tamaño de su territorio sino por las virtudes de su
pueblo, Israel es una potencia internacional y padre de otras naciones desarrolladas
en el planeta tierra, y su territorio casi desértico es del tamaño del territorio de Junín.
Las inversiones
del gobierno central desde Lima para Junín son mínima, pese a que de Junín le
explotan sus recursos naturales de madera, minerales, impuestos etc.
Junín
tendría grandes represas de irrigación, tendría su aeropuerto internacional,
mejores vías de comunicación, mejores viviendas, salud y educación etc., si no
estaría ligado a malos gobiernos de Lima y congresistas vividores del país.